Porque provocamos éxito.

Gracias a nuestra metodología es inevitable llegar al éxito.

Diseñamos un sistema que tiene como camino al éxito mismo.

 

¿Quiénes somos?

Nuestros servicios los dividimos en: “Formación, Asesoría y Diagnóstico”, nuestra filosofía de trabajo resalta la necesidad de la aplicación práctica a corto plazo por parte de nuestros clientes sobre las metodologías presentadas, así como la importancia de su seguimiento.

Buscamos incidir en la actitud, en el liderazgo, en la comunicación y en la planeación en todos los niveles jerárquicos de la Organización/Institución, impactando en conocimientos y en habilidades de aplicación práctica en la operación cotidiana.

Nuestro producto estrella es el "Taller de Coaching Grupal para el Análisis y Solución de Problemas" que es aplicado para una misma empresa, institución o área de trabajo

A partir de ellos podemos realizar diagnósticos internos, impartir cursos y talleres de capacitación o realizar sesiones de coaching uno a uno.

Sin embargo el compromiso básico es la continuidad a los esfuerzos de cambio y mejoramiento que se realicen por parte de nuestros clientes.

 

 

Facilitamos procesos internos de mejoramiento en organizaciones e instituciones en general

¿Qué es un facilitador?

Un facilitador es un individuo que permite a los equipos en general trabajar de forma más efectiva; a colaborar y lograr sinergia. Un facilitador es imparcial, no toma partido y abogando por uno u otro puntos de vista en la reunión, con una metodología justa, abierta e incluyente, puede alcanzar las metas del equipo.

Es alguien que contribuye con estructura y proceso a las interacciones para que de esta forma los equipos puedan ser capaces de funcionar efectivamente y tomar decisiones de calidad.

El objetivo de la facilitación consiste en lograr que el diálogo entre personas y equipos sea eficiente, eficaz, significativo, productivo, integrador, formativo, motivante y creativo. Además, orientar los acuerdos y decisiones consensuadas hacia acciones necesarias, respetándose e incluyendo en el proceso todos los puntos de vista.

Para ser buen facilitador son necesarias una serie de habilidades concretas, como gestión del tiempo, seguimiento de una agenda previamente pactada, manejo de discusiones estructuradas, gestionar debates así como situaciones o personas conflictivas y elaboración de un registro que recoja los temas tratados y los acuerdos alcanzados.

El facilitador es también un medio para poder gestionar el comportamiento grupal y el de cada uno de sus integrantes. En el caso de que no se pueda llegar a acuerdos por consenso, el facilitador debe ser capaz de intervenir para hacer visibles las diferencias que dividen a los integrantes del equipo y establecer una dinámica para resolverlas.